Rayuela - Julio Cortázar - Keila Moharem 2° ADM Instituto Plácido Marín

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Rayuela - Julio Cortázar - Keila Moharem 2° ADM Instituto Plácido Marín

Mensaje  Keila Moharem el Vie Sep 14, 2012 11:27 pm

Rayuela

Capítulo 29

Después de una semana de la muerte de Rocamadour, el hijo de la Maga, Horacio vuelve al cuarto que compartía con ella, en el cual encuentra a Ossip cómodamente instalado. Éste le dice que Lucía desapareció sin dejar rastro y que su ausencia en el velorio del niño generó comentarios, la Maga imaginó que el estaría con Pola. Gregorovius también le cuenta que Adgalle, su madre, iría a pasar la primavera con él.
En este capítulo hay antítesis "Sos dostoievskianamente asqueroso y simpático a la vez", también posee metáfora "Gregorovius estaba pegado a la estufa [...]".

Capítulo 30

Gregorovius le cuenta a Oliveira quienes habían asistido al velorio y que hizo cada uno de ellos.
En este capítulo hay comparación "Ronald bebió como un animal.", y también metáfora "Hablemos, che, hay que rellenar los almohadones."

Capítulos 31-32

Ossip empieza bromeando pero termina reprochándole en serio su actitud y a juzgarlo, diciendo que la Maga estaba mejor en el fondo de un río que viviendo con él, a lo que Horacio le responde leyendo un listado de farmacias que estaba en el diario. Luego de que Gregorovius se fuera, Oliveira encuentra una carta de la Maga a Rocamadour y la lee. Ésta muestra la ternura de la Maga por el mundo. Horacio piensa que iba dirigida a él.
Estos capítulos poseen metáfora, “Adgalle va a saborear su estadía en París”, “[...] las cacerolas se ponen blandas, se ven como halos en los vidrios de la ventana[...]”, también hay antítesis, “Si supieras no te escribiría o te escribiría cosas importantes”.

Capítulos 33-34

Oliveira pensó que la Maga lo había dejado solo a propósito y autocensura confundiendo su emoción con lástima.
En este capítulo hay metáfora, "Allí donde esté tiene el pelo ardiendo como una torre y me quema desde lejos, me hace pedazos nada más con su ausencia"

Capítulos 35-36

El club de la Serpiente se junta en una sesión y ocurre una serie de malos episodios. Babs llama inquisidor a Horacio, y éste se va dejando el Club.
Una vez en la calle, Oliveira se pregunta si debe ir a visitar a Pola, puede que allí encontrase a la Maga. Sin embargo, luego de pensar lo que ocurriría, se arrepiente. Caminando Horacio se encuentra con una vagabunda, con la cual creen reconocerse. Ella le dijo que podían ir a buscar sopa pero que todavía era muy temprano, por lo que se quedan fumando y conversando. Emmanuele (la clocharde) le habla sobre Celestin, su amigo que la había abandonado, en ese momento Oliveira recordó cuando los había visto con la Maga, estaban felices y borrachos. Entonces la vagabunda le dice a Horacio que lo había visto con la Maga, con la que ella había hablado antes. Luego llega la policía y se los lleva, encerrándolos en el patrullero.
Estos capítulos poseen metáfora, "El Club ha saltado esta noche como un panqueque que llega al techo y se queda pegado.", "[...] Entre los ronquidos que venían del fondo de la tierra[...] y antítesis, [...] que su búsqueda incierta era un fracaso y que a lo mejor en eso precisamente estaba la victoria.


Del lado de acá

Capítulos 37-40

En esta segunda parte de Rayuela empieza caracterizando a Talita y Traveler, que significa viajero en inglés y como Manu nunca viajó se siente frustrado. Talita además de trabajar en un circo con su marido, que a la vez es flolklorista, es farmacéutica.
Horacio llega a Buenos Aires en barco y Traveler y Talita van a recibirlo, él se comporta frío con Talita, la cual ofendida se va al circo. Los dos hombres se quedan comiendo y bebiendo y, pese a la insistencia de Manuel, Horacio se resiste a contarle sobre París, y menos aún que el barco hizo una parada en Montevideo donde él buscó a la Maga desesperadamente. Oliveira decide empezar todo desde cero y no volver a cometer los errores de su pasado.
Horacio se instala con Gekrepten, su novia del pasado, en una pieza frente a la pensión donde vivían Traveler y Talita. Manuel le dice que puede conseguirle trabajo en el circo, pero mientras tanto Oliveira no hacía nada. Su relación tensa con Talita mejora y llegan a hacerse amigos los tres, haciendo juegos con las palabras del diccionario y tomando mate de vez en cuando.
En estos capítulos aparecen metáforas, [...] era como una piedra negra en el fondo de su alma.", "Se internaron juntos en otro litro de tinto [...]" también poseen sinestesia, "[...]Oliveira había decidido que todo lo pasado no era pasado y que solamente una falacia mental como tantas otras podía permitir el fácil expediente de imaginar un futuro abonado por los juegos ya jugados."

Capítulo 41

Oliveira pasa la tarde enderezando clavos torcidos al rayo del sol. Se le había acabado la yerba y quería despertar a Traveler que dormía la siesta, por esto empieza a silbar fuertemente mientras que piensa mentalmente en la historia del silbido en la literatura. Horacio en realidad se aburre y necesita la compañía de Traveler, quien despierta un rato después. Oliveira le pide la yerba y los clavos, mientras Manuel le trae las cosas, Horacio intenta escribir juegos. Cuando su amigo vuelve con los clavos, se da cuenta de que olvidó la yerba y que era muy peligroso tirarlo por la ventana ya que su puntería era muy mala. Debido a esto, a Oliveira se le ocurre la idea de hacer un puente entre las dos ventanas con tablones, y de paso darle uso a los clavos.
Finalmente Talita termina en el medio de los dos tablones que unían las ventanas y, abrumada por el calor empieza a marearse, luego le tira el paquete de yerba a Horacio y vuelve a su casa y llora en el hombro de su marido.
Este capítulo posee metáfora, [...] aunque estaba convencido que a la Argentina había que agarrarla por el lado de la vergüenza, buscarle el rubor escondido por un siglo de usurpaciones [...]", "[...] y su cuerpo quedara sepultado en la blancura homicida de las lívidas flores del espacio.", también hay sinestesia " [...] se iba a helar lentamente hasta que lo ganara la somnolencia tan bien descrita y hasta provocada en los relatos esclavos [...]"

Capítulos 42-43

Horacio piensa en el trabajo en el circo, el trabajo que deberá hacer no es mucho. Talita comprende que ella es el obstáculo entre Traveler y Oliveira y se enoja, le pide a Horacio que se vaya, pero éste se queda y se instala en la nueva rutina, ignorando el daño que pueda hacerle a quienes le rodean.
En estos capítulos hay metáfora "[...] dar una mano si pasa algo con los animales [...]", "[...]y fue necesario que Talita se lo dijese desde su punto de vista para que de las dos cosas naciera como un tiempo nuevo, un presente en el que de pronto se sentía metido y obligado."

Capítulos 44-47

La vida en Buenos Aires sigue igual, aunque la relación de Oliveira con los Traveler se fue degradando. Al principio parece una posibilidad, pero luego se vuelve realidad la adquisición de Ferraguto del manicomio.
Oliveira y Traveler saben que las cosas van cada vez peor entre ellos. En su soledad, pide demasiado a los amigos. Talita también se da cuenta de que Horacio quiere suplantar a Traveler en su afecto.
Estos capítulos poseen antítesis, "Parece que no existen, como en este momento, y lo que ocurre es que el reloj de la bomba marca las doce del día de mañana"
también tiene metáfora, "tengo la impresión de que estamos criando arañas o ciempiés.[...]"

Capítulo 48

Caminando por las calles de Buenos Aires, Horacio hace un resumen de sus últimas experiencias. Recuerda que en el barco vio a una mujer que confundió con la Maga, que le ocurrió lo mismo al ver por primera vez a Talita, y que sigue enamorado de la Maga. En el fondo recrimina a Traveler por su lealtad, por no haberlo insultado y despachado después del episodio de los tablones.
En este capítulo hay antítesis, Al lado del Cerro -aunque ese Cerro no tenía lado[...] también posee metáfora, "[...] una vez que el corazón dejó de latirle [...]"

Capítulos 49-52

Finalmente, Ferraguto vende el circo y compra la clínica. Traveler y Talita parecen muy emocionados por el cambio, mientras que tienen que cumplir con el circo.
Mientras el administrador del manicomio lee un documento, Oliveira se escapa para recorrer la clínica. Se encuentra con un enfermero con el cual hablan y ambos toman por loco al otro.
Manuel toca el tema del triángulo que se formo desde la vuelta de Horacio. Mientras caminaban por el jardín pisaron el dibujo de una rayuela, a lo que Traveler ríe. Luego regresan a la oficina, donde se acababan de juntar las firmas de los pacientes.
Estos capítulos poseen metáfora, Instalo una silla delante de la mesita, y se cruzó de brazos como un verdugo persa”

Capítulos 53-56

Desde el cuarto de Horacio, que esta en el segundo piso, se puede ver la gran tapia y la rayuela dibujada por los enfermos. Mientras Oliveira idealiza sus juegos, le contesta una carta a Gekrepten.
Horacio ve cruzar el patio a Talita después de haber cerrado su farmacia. Luego ve una figura que se dispone a jugar a la rayuela; el pensó que era la Maga, pero en la tercer casilla se dio cuenta de que era Talita.
Oliveira empieza a hacer su guardia nocturna de los enfermos. Deambulando le agarra miedo de ser asesinado. Talita le lleva una limonada, y Horacio le cuenta sus confuciones, éste vuelve a confundir a la Maga con Talita y la besa.
En su paranoia, Horacio se refugia en su cuarto y tiende unas trampas para quien quiera entrar. Luego de golpear un rato, Traveler entra al cuarto enredándose con los hilos que puso Oliveira, cierra la puerta y decide encarar a su amigo. Horacio, para sentirse más seguro hace salir a Manuel al patio. Tratan de hacerlo bajar con promesas y amenazas, pero Oliveira siente una inmensa armonía viéndolos parados en la rayuela. Piensa que lo mejor sería inclinarse hacia afuera y dejarse ir.
Este capítulo posee metáfora, [...] y también de golpe le caían jirones de una materia mental, algo entre noción y sentimiento[...]”

De otros lados

Capítulos 57-65

Horacio y Gregorovius conversan después del velorio de Rocamadour sobre la angustia de Oliveira. Después es atendido por Gekrepten, está en tratamiento con un doctor.
Estos capítulos poseen metáfora, [...] amor, celos, piedad y así sucesivamente, sino que en ellos algo que el homo sapiens guarda en lo subliminal se abriría penosamente debajo como si un tercer ojo parpadeara penosamente debajo del hueso frontal.”

Capítulos 66-70

En el capítulo 66 Morelli dice: “Proyecta uno de los muchos finales de su libro inconcluso y deja una maqueta.” también hay una frase: “En el fondo sabía que no se podía ir más allá porque no lo hay”
Posee metáfora, ”En el fondo esas monedas las ponemos en la boca de los muertos, el óbolo propiciatorio.”[...]

Capítulos 71-75

Morelli se interroga por la nostalgia de otro mundo, de un paraíso. Concluye que a través del arte cabe la posibilidad del éxito.
Este capítulo posee metáfora, [i]”Por lo demás hay que ser imbécil, hay que ser poeta, hay que estar en la luna de valencia para perder más de cinco minutos con estas nostalgias perfectamente liquidables a corto plazo.


Capítulos 76-79

Relata el primer encuentro entre Oliveira y Pola. La conoce en un café y lo que primero le llamó la atención a Horacio fueron sus manos.
Posee metáfora, Esperaba que Pola se riera y que las cosas renunciaran a ser tan sofisticadas [...]”

Capítulos 80-91

En estos capítulos se revela la actitud de Horacio frente al problema social y político. Él busca una revolución en el hombre, empezando por si mismo.

Capítulos 92-100

Estos capítulos muestran dos encuentros entre Horacio y Pola. El primero fue en la habitación de hotel donde había estado con la Maga, a quien realmente buscaba. El segundo fue en casa de Pola.

Capítulos 101-105

Estos capítulos continúan contando encuentros entre Horacio y Pola, describiendo todos los pormenores de lo que ocurre entre ello.

Capítulos 106-116

Narra la alocada juventud de Ivonne Guitry y como conoció a Carlos Gardel en París y lo siguió hasta Buenos Aires.

Capítulos 117-127

Traveler y Oliveira traban amistad con Remorino, el enfermero del manicomio. Bajo la reprobación de Cuca, charlan animadamente sobre literatura.

Capítulos 128-139

A Horacio y la Maga se les da por hablar de los parientes que dejaron en América, y, aunque los extrañen, en el fondo les reprochan sus valores anticuados.

Capítulos 140-146

Los amigos se divierten haciendo burla de los grandes hitos de la cultura, y la historia del Occidente.
Los miembros del Club de la Serpiente discuten con Morelli entusiasmados, pero sienten que el escritor no resuelve ninguno de los problemas planteados por su obra.
Los miembros del Club hablan de la Maga, queriendo comprender que han tenido la noche anterior. Traveler ansía desesperadamente soñar lo mismo que Talita, compartir su sueño para escapar a la impresión de la soledad.

Capítulos 147-155
Oliveira y Etienne llegan al hospital donde esta internado Morelli. Éste los recibe amablemente. Convencido de que no iba a levantarse de esa cama de hospital, les confía las llaves de su apartamento para que ordenen sus man
uscritos y se los envíen al editor
Caminando por las calles de París, el día después del entierro de Rocamadour, Horacio descubre en el bolsillo de su pantalon el listado de farmacias de Buenos Aires y avisos de clarividentes. Tira este último sobre la valla del cementerio. Cuando llega al taller de Etienne lo lleva a visitar al viejito atropellado al hospital. Allí Oliveira, tenso, no podía dejar de fumar.

Keila Moharem

Mensajes : 2
Fecha de inscripción : 06/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.