Fahrenheit 451. Antonella Zerbino 2C IMAM.

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Fahrenheit 451. Antonella Zerbino 2C IMAM.

Mensaje  Antonella Paola Zerbino el Vie Ago 31, 2012 11:01 pm

Fahrenheit 451
“Era estupendo quemar”


-Guy Montag era un bombero que se dedicaba a quemar los libros, porque el gobierno había prohibido leerlos.
Mientras que caminaba por una esquina del vecindario, donde él vivía, se encuentra con una muchacha. Ellos hablaron durante el trayecto hacía sus casas. Clarisse tenía una mirada de la vida muy diferente a la de Montag, además sus pensamientos no eran de una chica de su edad, sino que parecía mas grande. Montag la mira y se da cuenta que sólo había una muchacha andando a su lado con su rostro que brillaba como la nieve al claro de la luna (personificación, pág. 16).

Montag al llegar a su casa en la oscuridad absoluta encuentra las ventanas herméticamente cerradas. Sintió que su sonrisa desaparecía, se fundía era absorbida por su cuerpo como una corteza de sebo, como el material de una vela fantástica que hubiese ardido demasiado tiempo para acabar derrumbándose y apagándose ( acíndeton, pág. 22).
Ya que Mildred en el medio de la noche se descompensa, el rostro de ella era como una isla cobierta de nieve sobre la que podían caer la lluvia sin causar ningún efecto (…) (personificación, pág. 23). Montag llama al hospital de urgencias. Los operarios llegaron tenían aquella máquina. En realidad, tenían dos (antítesis, pág. 24).

Al llegar al cuartel, el sabueso Mecánico dormía sin dormir, vivía sin vivir en el suave zumbido, en la suave vibración de la perrera débilmente iluminada, en un rincón oscuro de la parte trasera del cuartel de bomberos (personificación, pág. 34).

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete días. Y cada vez que él salía de la casa. Clarisse estaba por allí, en algún lugar del mundo. Una vez Montag la vio sacudiendo un nogal; otra, sentada en el césped, tejiendo un jersey azul; en tres ó cuatro ocasiones, encontró un ramillete de flores tardías en el porche de su casa, o un puñado de nueces en un pequeño saquito, o varias hojas otoñales pulcramente clavadas en una cuartilla de papel blanco, sujeta en su puerta (acíndeton, pág. 38).

Después de el día en que ella confiesa que los chicos de su edad le daban miedo, Montag no la vio mas, después de un tiempo él descubre que ella había muerto.
Un día Montag tubo que acudir a las reglas que lo transformaban en bombero :
1. Responder rápidamente a la alarma.
2. Iniciar el fuego rápidamente.
3. Quemarlo todo.
4. Regresar inmediatamente al cuartel.
5. Permanecer alerta para otras alarmas.
El nunca pensó que ese día mcarcaría el comiento de otro Guy Montag.
1. En el cuartel recibieron la alerta de alarma, ellos acudieron rápidamente.
2. Al iniciar el fuego tuvieron una complicación ya que la mujer que poseía los libros no se quería despojar de ellos.
3. Quemaron todos los libros incluyendo la casa y la mujer, que después de varios intentos de Montag por salvarla y no tener resultados, murió incendiada con sus libros que ella tanto apreciaba y amaba; tanto que quiso morir con ellos.
4. Finalizando el incendio los bomberos vuelven al cuartel pero Montag estaba en un estado de shock. Luego se retira del cuartel hacía su casa por estar dolido y asombrado por lo ocurrido.

Montag se enferma y Beatty lo va a visitar para ver la gravedad.
El debajo de su almohada guardaba un ejemplar de la biblia que se había robado de el incendió último.
Luego de la visita de Beatty, se sube a una silla para retirar la reja del sistema de acondicionamiento y metió la mano muy hacia la derecha hasta mover otra hoja deslizante de metal; después, sacó un libro. Después de el le siguieron muchos mas.
Guy comienza a observarlos delicadamente.

La criaba y la arena


Ellos leyeron toda la tarde mientras que una lluvia caía, dentro del vestíbulo se encontraban sentados muy concentrados; la sala de estar parecía vacía y poco acogedora en sus paredes iluminadas de confeti naranja y amarillo, y cohetes, y mujeres en trajes de lamé dorado, y hombres de frac sacando conejos de sobreros plateados (plicíndeton, pág. 81).
Montag contempló la sala de estar, totalmente apagada y gris como las aguas de un océano que podían estar llenas de vida si se conectaba el sol electrónico ( personificación, pág. 82).
Montag se re-encuentra con un ex profesor de literatura de la universidad de Artes Liberales, éste señor se llama Faber.
Montag se dirige en metro a la casa de Faber, cuando Guy baja del metro decide no tomar las escaleras mecánicas, sino ir por los túneles.
(…) por que deseaba sentir cómo se movían sus píes, cómo se balanceaban sus brazos, cómo se hinchaban y contraían sus pulmones, como se resecaba su garganta con el aire (acíndeton, pág. 90).

Faber era un anciano. Había blancura en la pulpa de sus labios, en sus mejillas, y su cabello era blanco, mientras sus ojos se habían descubierto adquiriendo un vago color azul blancuzco (sinécdoque, pág. 90).
Faber le dice a Montag: nadie escucha ya. No puedo hablar a las paredes, porque éstas están chillándome a mí. No puedo hablar con mi esposa, por que ella escucha a las paredes (personificación, pág. 92).
Faber abrió la puerta del dormitorio e introdujo a Montag en una pequeña habitación, donde había una mesa sobre la que se encontraba cierto número de herramientas metálicas, junto con un amasijo de alambres microscópicos, pequeños resortes, bobinas y lentes (acíndeton, pág. 100).
Montag le comenta a Faber , . . . mi cobardía es tan apasionada, complementando el espíritu revolucionario que vive a su sombra, me he visto obligado a diseñar el modelo (antítesis, pág. 100).
Montag pronuncia a Midred ¡Todas tenéis un aspecto estupendo! (hipérbaton, pág. 104).
Montag lee un poema a Midred frente a las dos amigas de ella, presentando un gran peligro para ellos.
Cuando a Guy se lo piensa que era dos tipos de persona se lo compara, Montag más Faber, fuego más agua. Y luego un día cuando todo hubiese estado listo y preparado en silencio ya no habría ni fuego ni agua, sino vino (antítesis, pág. 113 – 114).
























Fuego vivo


Montag llega a su casa acompañado por Beatty, es allí donde sale una persona corriendo que se dirige a tomar un taxi, por que había delatado a Montag sintiendo un desprecio por él, esa era Mildred.
Beatty le saca el auricular a Montag que utilizaba para hablar con Faber. Por ésta razón Montag quema a Beatty con el incinerador que poseía en sus manos.
Es así como escapa de la ciudad evadiendo a la policía. Llega hasta un bosque en el que se encuentra con un grupo de personas que se hacían llamar Hombres-libro; ellos se dedicaban a memorizar los libros para poder contarlos en algún momento futuro.

Antonella Paola Zerbino

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