"Bestiario"- Julio Cortázar. Camila Maccioni 2 CBU "C"

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"Bestiario"- Julio Cortázar. Camila Maccioni 2 CBU "C"

Mensaje  Camila Maccioni el Vie Ago 31, 2012 10:36 pm

“Bestiario” es un conjunto de 8 cuentos escritos por Julio Cortázar: “Casa tomada”, “Carta a una señorita en Paris”, “Lejana”, “Ómnibus”, “Cefalea”, “Circe”, “Las puertas del cielo” y “Bestiario”.
El primer capitulo, “casa tomada” trata sobre dos hermanos solteros, Irene y el narrador, que viven en una casa grande y vieja, pero que está en buenas condiciones ya que la cuidan con verdadero esmero.
Un día a las ocho de la noche, mientras Irene tejía en su dormitorio, el narrador fue hasta la cocina, cuando escuchó un ruido en el comedor o la biblioteca. Cierra inmediatamente la puerta con llave, se dirige nuevamente a la cocina y luego le comunica a Irene que esa parte de la casa estaba “tomada”.
Esta situación los entristece, ya que en “la parte tomada” de la casa dejaron cosas muy valiosas para ellos. Sin embargo poco a poco se resignan ya que al no tener que limpiar “la parte tomada” la limpieza se simplificó.
Una noche el narrador siente sed y se dirige a la cocina para beber agua cuando de pronto oye un nuevo ruido, aunque no pudo saber de donde provenía. Irene también lo oye.
Irene reconoce que habían tomado otra parte de la casa. Ella suelta su tejido e inmediatamente se dirigen a la calle y luego, tiran la llave por la alcantarilla.
A lo largo de este cuento, puede notarse el uso frecuente de la personificación, ya que Irene y su hermano se refieren a la casa como “ella”: “Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella (…)”, “A veces llegamos a creer que era ella la que no nos dejó casarnos” (página 9).También puede observarse la presencia de metáforas en algunas partes del cuento: “(…) y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados (…)” (página 11). “(…) como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación” (página 13).
“Carta a una señorita en Paris” es un cuento narrado en forma de carta dirigido a la dueña del departamento, Andree.
El protagonista le escribe a Andree contándole lo difícil que le resulta vivir en su departamento, y el problema que él tiene con los conejitos, ya que de cuando en cuando vomita uno.
El problema comenzó antes de mudarse, aunque el protagonista siempre lo había manejado. Al mudarse el problema empeoró y comenzó a vomitarlos mas seguido. Al haber tantos conejitos al narrador se le dificulta poder ocultarlos de la empleada del departamento.
Los conejos eran alojados en un gran armario en la habitación de Andree. Por la mañana dormían y por la noche salían a jugar en el salón.
La carta prosigue contando como los conejos van destruyendo el departamento y de los intentos del protagonista por repararlo.
Ya en el final el protagonista decide dejarle la carta en el departamento para que Andree la lea al regresar a Buenos Aires.
Por ultimo el narrador insinúa el querer tirar a los conejitos por el balcón, y luego tirarse el.
En este cuento puede notarse el uso de la sinestesia en varios casos: “orden minucioso” (página 19), “liviana residencia” (página 20), “quieto salón” (página 20), “trituración silenciosa y cosquilleante” (página 22), “aura inefable” (página 24), “arduo problema” (página 25), “menuda conciencia” (página 25), “fina zona” (página 25), “efímeras puntillas” (página 27), “libro inútil” (página 27) “vana esperanza” (página 29) y de algunas preguntas retóricas: “¿Cómo explicarle que un capricho, una tienda de animales?” (Página 25), “¿Quería usted mucho su lámpara con el vientre de porcelana lleno de mariposas y caballeros antiguos?” (Página 29) También se nota la presencia de metáforas: “(…) Sara se lleva la bandeja con un menudo tintinear de tenacillas de azúcar(…)”, “Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma(…)” (página 19), “(…) porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras, elementos de un látigo que me azota indirectamente, de la manera más sutil y más horrible” (página 21), (…) guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total” (página 21) y de asíndeton: “(…)Las minucias desventuradas de ese amanecer sordo y vegetal, en que camino entredormido levantando cabos de trébol, hojas sueltas, pelusas blancas, dándome contra los muebles, loco de sueño(…)” (página 30)
“Lejana” trata sobre una mujer, Alina Reyes, quien relata en su diario la presencia de otra mujer en su mente. Esta mujer vive en un lugar frio, con nieve, en donde es golpeada.
Alina trata a su “otro yo” como la “lejana”, ya que no sabe su nombre ni como es, solo sabe que vive en Budapest.
Alina siente el deseo de poder conocer a “su otro yo” por lo que decide casarse con José María, para que este la llevara de luna de miel a Budapest.
Al final del cuento un narrador desconocido cuenta como Alina se casa con José María y como llegan a Budapest. Allí Alina se dirige al puente que aparecía en sus sueños, el puente en el que estaba la lejana. Al encontrarla, toda harapienta, ambas se funden totalmente.
Luego Alina se fue, sin dar vuelta la cara y yéndose.
En este cuento se puede notar como el autor utiliza en muchos casos las metáforas: “(…)Como queda ella a la vuelta de las fiestas, cenicienta y durmiéndose, pescado enormísimo y tan no ella”(página 35), “Que felices son, yo apago las luces y las manos, me desnudo a gritos de lo diurno y moviente, quiero dormir y soy una horrible campana resonando, una ola(…)” (página 35), “(…) baila conmigo y su mano en la cintura me va subiendo como un calor a mediodía, un sabor a naranjas fuertes o tacuaras chicoteadas(…)” (página 38), “(…)Caballos erizados de estalagmitas y polizontes rígidos, hogazas humeantes y flecos de viento ensoberbeciendo las ventanas” (página 41-42), “(…) La nieve arriscada que me empuja con el viento por la espalda, manos de toalla de esponja llevándome por la cintura hacia el medio del puente” (página 44), “Me acuerdo que me paré a mirar el río que estaba como mayonesa cortada(…)” (página 44)
También se nota el uso de sinestesias a lo largo de todo el relato: “Tarde verdosa y ácuea” (página 41), “nevisca deshecha” (página 45), “puente desolado” (página 48), “viento de abajo, difícil” (página 48), “río trizado” (página 48), “laceración dulce, sostenible” (página 48), “Fatigas incontables” (página 49)
“Ómnibus” trata acerca de una joven, Clara, que toma el colectivo 168 con destino a retiro. Clara se siente observada por los demás pasajeros, e intuía que era por que era la única que no tenía un ramo de flores.
Luego el colectivo realiza una parada en donde sube un joven que tampoco tenia un ramo de flores. Clara se siente identificada con el ya que eran los únicos en el colectivo que se dirigían a retiro y no al cementerio de Chacarita.
Cuando el resto de los pasajeros descienden en el cementerio, el joven se levanta y se sienta al lado de Clara. Luego comienzan a hablar sobre como los miraban los pasajeros, y que lamentaban no haberse puesto por lo menos una pequeña flor.
Luego el colectivo se detuvo y Clara y el joven descendieron en una plaza en Retiro.
Al final, el joven compro dos ramos de flores. Uno de ellos se lo dio a Clara pero cuando siguieron caminando, cada uno llevaba su ramo, y luego cada uno se fue por su lado.
La personificación es un recurso que el autor utiliza mucho en este cuento, ya que en varias partes le da vida al ómnibus: “(…)El ómnibus dio un salto y se metió por Chorroarín a toda carrera” (página 53), “El ómnibus se detuvo suavemente”(página59), “El coche frenó brutalmente(…)” (página 61), “Con un salto de rabia el 168 encaró las vías, la pendiente opuesta” (página 62), “El 168 no había vuelto a detenerse después de la barrera y daban ya la vuelta en Cánning y Santa Fe” (página 63), “(…) Y el 168 aceleró todavía más en Leandro N. Alem, como rabioso por llegar” (página 66)
También el autor hace uso de la sinestesia: “Calle vacía” (página 52), “Seco bufido insatisfecho” (página 52), “Esquina callada” (página 52), “Menudo placer” (página 52), “cuello duro” (página 53), “desenlace amable” (página 54), “Miradas atentas y continuas” (página 54), “brillo duro” (página 55), “ojeada rápida” (página 55), “nariz cruel” (página 55), “pupilas fijas” (página 55), “oscura fraternidad” (página 57), “marcas duras” (página 57), y de las metáforas: “A las dos, cuando la ola de los empleados termina de romper en los umbrales de tanta casa, Villa del Parque se pone desierta y luminosa” (página 51), “(…) Saboreando un sol de noviembre roto por islas de sombra que le tiraban a su paso los árboles de Agronomía” (página 51), “(…) llevaba claveles casi negros apretados en una sola masa continua, como una piel rugosa” (página 55), “El conductor salió del asiento como deslizándose(…)” (página 65).
“Cefalea” trata sobre las mancuspias. Estas son unos animales fantásticos que aparecen durante el desarrollo de toda la historia, como parte esencial del cuento.
Estos animales necesitan de mucho cuidado. El narrador cuenta que las cuidan con mucho esmero. Ellas se alimentan de avena malteada y dos veces a la semana les daban leche y vino blanco.
Las mancuspias les producen unas cefaleas a quienes deben cuidarlos ya que producen un murmullo que va creciendo hasta llegar a ser insoportable
A lo largo de este cuento el autor utiliza mucho las metáforas: “(…)Antes de que naciera este sol alquitranado que dio en la casa todo el día” (página 70), “(…)Dentro de él la conciencia gira como un giroscopio en su aro(…)” (página 71), “(…)Y de improviso sentimos en la cara la piel desnuda del espejo alto” (página 72), “(…)Y la luz nos salva del síntoma complementario, de la cefalea que se agrava con la oscuridad”(página 74), “(…)Un vaivén en el cráneo, como si la cabeza estuviera llena de cosas vivas que giran a su alrededor”(página 75), “(…)De pronto como si los objetos se pararan delante nuestro, irguiéndose sin moverse(…)”(página 76)
También utiliza muchas sinestesias en todo el relato: “mareo dulce” (página 71), “esperanzado sentimiento” (página 72), “precisión incesante y minuciosa” (página 73), “rumoroso parloteo sostenido” (página 73), “dura tarde” (página 73), “amargo sentimiento” (página 75), “fina niebla” (página 76), “momento dulce” (página 77), “énfasis progresivo” (página 78)
El cuento “Circe” transcurre en el barrio de Almagro de la provincia de Buenos Aires.
La protagonista, Delia Mañara, es una joven criticada por sus vecinos, ya que ellos solían decir que ella había envenenado a sus novios, Héctor y Rolo. Héctor habría muerto de un síncope mientras que Rolo se habría suicidado.
A pesar de los rumores hay un joven en el barrio que no cree ninguno de los chismes sobre Delia ya que estaba profundamente enamorado de ella. Él culpa a sus amigos y familiares de ser chismosos y defiende a Delia de cualquier acusación.
Un día, Mario y Delia comenzaron a salir, sin embargo ella no demuestra estar muy interesada en el.
Luego Mario comienza a recibir anónimos que le decían que no debía relacionarse con Delia ya que podría terminar mal, sin embargo el los ignora. Mario, preocupado de que Delia también este recibiendo anónimos, le comenta lo que esta ocurriendo al padre de Delia quien le dice que no sucedía nada y que Delia era una mujer
A Delia le gustaba mucho hacer bombones y licores y siempre realizaba nuevas recetas para dárselas a Mario y que el las pruebe
Una noche, Mario fue a cenar a la casa de Delia. Delia estaba en la ventana, cuando Mario tomó el bombón con dos dedos y lo separó en dos, encontrándose con algo muy raro, una cucaracha.
En este cuento el autor emplea en varios casos las sinestesias: “chismes entrecortados”(página 91), “incrédula desazón”(página 91), “ineficaz estallido”(página 92), “humillada melancolía” (página 93), “sonrisa velada”(página 93), “ostensible desprecio”(página 94), “feo detalle”(página 95), “alarido sofocado”(página97), “acuerdo precavido”(página 97), “sombra fina y constante”(página 97), “menuda vivacidad”(página 98), “calor húmedo y dulce” (página 101), “amor tranquilo”(página105).
También podemos encontrar varias metáforas: “(…) Apretado con una piedra al lado del saco que quedó como un mojón para el primer marinero de la madrugada” (página 96), “El bombón como una menuda laucha entre los dedos de Delia (…)” (página 99), “Algo de luna se acostaba ya en el piso cerca de Delia, en el plato de alpaca que Delia guardaba en la mano como otra pequeña luna” (página 114).
“Las puertas del cielo” trata acerca de una mujer llamada Celina, que muere a causa de una enfermedad llamada tuberculosis. Ella estaba casada con Mauro, quien estaba desconsolado y triste por la muerte de su esposa, a quien amaba.
Un amigo de mauro, Marcelo Hardoy, quien aparentemente relata la historia, es un abogado amigo de Mauro Y Celina, quien intenta distraer a Mauro de la muerte de su mujer llevándolo al Santa Fe Palace, un lugar donde se bailaba tango y milonga y al cual asistían distintos monstruos. Allí los dos creen haber visto a una mujer con rasgos parecidos a Celina
Por esta razón Mauro cree haber encontrado “las puertas del cielo” ya que él estaba seguro de haberse encontrado con Celina, quien había muerto anteriormente.
En este cuento el autor utiliza varias veces el hipérbaton, que es la alteración gramatical del castellano: “(…) Celina acabando de morirse (…)” (página 117), “Andá velo a Mauro” (página 118). También utiliza las sinestesias: “aire culpable y cortado” (página 117), “tema inmóvil” (página 119), “sordos centinelas” (página 119), “dura y caliente felicidad” (página 120), “sencillez agresiva” (página 124).
Además abundan las metáforas: “(…) Donde la cama parecía estar flotando en una jalea de membrillo” (página 119), “Aguantando las ganas de putearla me metí en el caldo caliente de la pieza” (página 119), “Mauro lloraba a cara descubierta como todo animal sano y de este mundo, sin la menor vergüenza” (página 123).
“Bestiario” trata sobre una adolecente llamada Isabel, a la cual su madre le obliga a pasar el verano en la casa de unos parientes, Los Funes, solamente para que ella pasara el verano con su primo Nino.
La familia de Los Funes estaba integrada por, Nino, un chico juguetón y alegre, y sus tíos Rema, Luis y Nene
El problema de la casa de Los Funes, es que allí ellos tienen un peligroso tigre al cual nadie debe acercarse. Sin embargo, este es vigilado por el capataz y sus peones, para evitar que algún integrante de la familia resulte herido por el mismo
Allí Isabel jugaba todos los días con Nino, con el cual construyeron un formicario y un herbario.
Al final, el felino burla la vigilancia y mata al tío Nene, dueño de la propiedad, ya que Rema había advertido que el tigre estaba en su escritorio y que él debía realizar su lectura en otro lado. Por esta razón Nene va a la biblioteca, y al entrar se encuentra con la sorpresa de que el tigre no estaba en su escritorio, sino que estaba allí mismo.
En este cuento el autor utiliza mucho las metáforas: “(…)E Isabel supo como desde un tobogán que la mandarían a lo de los Funes a pasar el verano” (página 139), “(…)Le quedó la cara como caminada, blanda y oliendo a rouge y polvo rachel de Coty(…)” (página 141) “(…)Ellos ya sabían leer en sus silencios” (página 146), “Ya estaban con la botella hirviendo de hormigas(…)”(página 148), “La mano pasó sobre el vidrio como un pájaro por una ventana”(página 151). También abundan las sinestesias: “bronquios delicados” (página140), “conducta regular” (página 140), “sueño inquieto” (página 140), “mañana ventosa” (página 141), “tersa bondad” (página 145), “casa triste” (página 146), “rebullente horror” (página 146), “nítida claridad” (página 150).

Camila Maccioni

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