Ensayo Lit. Caperucita en Manhattan. Nicoletti 4°RH

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Ensayo Lit. Caperucita en Manhattan. Nicoletti 4°RH

Mensaje  Camila Nicoletti el Jue Jun 14, 2012 8:55 pm

“Nuestra elección de forma de ser”

A lo largo de la lectura de la novela “Caperucita en Manhattan” de Carmen Martín Gaite se pueden apreciar, junto al crecimiento de la protagonista Sara Allen, los distintos arquetipos y modelos a seguir que son tomados por ella misma para el crecimiento y el desarrollo de su personalidad. Pudiéndose observar que los modelos a seguir que se presentan se contraponen el uno del otro, y teniendo en cuenta que dichos modelos o arquetipos provienen de la madre de Sara y su abuela materna, la pregunta es, ¿cómo es posible que se den tales diferencias, e incluso ideas tan contrarias en las personalidades y las idealizaciones de personas con un vínculo tan estrecho como, se supone, es el de madre-hija? Y, ¿por qué podemos afirmar desde un principio de la novela que el arquetipo elegido por Sara es indiscutiblemente el modelo que representa su abuela, en lugar del de su madre? ¿Por qué habiéndole impuesto una crianza tan estructurada y sobreprotectora la señora Allen, como era ella, Sara optaba por la imagen idealizada de la Libertad?

Desde un punto de vista psicológico, Carl Jung presentaba al modelo de madre como uno de los arquetipos generales para la sociedad. Es lógico pensar que para una niña de 10 años su principal modelo a seguir ante todo es su madre; aunque las figuras de madres cambian en cada caso individual y, por tanto, así lo hacen también las relaciones entre éstas y sus respectivos hijos.
En el caso de Sara podemos notar desde un principio un rechazo a la idea de admiración hacia su madre y a tenerla como modelo a seguir. Esto se evidencia, por ejemplo, en una de las primeras páginas del libro donde cuenta la reacción de Sara frente a la propuesta de su madre de que ella pueda prepararles a sus futuros hijos la misma tarta de fresas que prepara siempre la Señora Allen para su familia con su receta secreta; <”Yo no pienso hacerles nunca tarta de fresa a mis hijos” Pensaba Sara para sus adentros. Porque había llegado a aborrecer aquel sabor de todos los domingos, cumpleaños y fiestas de guardar.> 1. Podemos pensar que esta situación se da de esta forma por dos motivos: El primero es la evidente personalidad estructurada y sobreprotectora de la Señora Allen; frente a este tipo de tratos provenientes de la madre es posible que se dé en el/la hijo/a una respuesta a contra fobia y éste no se identifique con la actitud de la madre/padre, sino busque para sí mismo un modelo opuesto. “Antes bien, con una en ocasiones despiadada voluntad de poder, hace prevalecer su instinto maternal hasta destruir la personalidad y la vida personal de los hijos.” 2 El segundo es la falta de entendimiento y comprensión por parte de la madre hacia las fantasías, ideas y curiosidades que tenía Sara como cualquier niña promedio de 10 años; y, al ser estas expresadas y compartidas, la falta de atención total y de importancia que era brindada hacia ella. Esto se ejemplifica en la transición de uno de los viajes en tren desde Brooklyn hasta Manhattan < (Sara)-Déjame. ¡Es que vamos por debajo del río! (Sra. Allen)-¿Y qué? ¡Vaya una novedad! Pareces tonta, hija, cualquiera que te oyera…- (…) Sara cerraba los ojos no porque se mareara ni porque tuviera miedo, sino porque no podía soportar que unos asuntos tan insulsos vinieran a ocupar la mente de su madre y a interrumpir los pensamientos de ella cuando se estaba produciendo el milagro de viajar por dentro de un túnel sobre el que pesaban toneladas de agua> 3

Hasta ahora hemos evidenciado que para Sara el modelo que presentaba su madre no era su ideal a seguir. Sara debe buscar una persona que represente para ella todo lo contrario a su madre, aquí es donde se presenta su abuela Rebeca Little, la madre de la Señora Allen. Rebeca Little tenía una personalidad completamente opuesta a la de su hija; en su juventud había tenido varios maridos y fue una famosa cantante de music-hall apodada Gloria Star. Mismo en la actualidad, y a pesar de su edad, seguía teniendo esa idea de libertad, juventud y vida tan presentes en su día a día con un pensamiento sumamente desestructurado, y eso era lo que a Sara más le gustaba y admiraba. Por esto es que ella tomó a su abuela como arquetipo a seguir. Ésta elección se puede notar desde un principio de la novela: < (…) que lo que ella quería de mayor era ser actriz y pasarse todo el día tomando ostras con champán y comprándose abrigos con el cuello de armiño, como uno que llevaba de joven su abuela Rebeca en una foto que estaba al principio del álbum familiar, y que a Sara le parecía la única fascinante.> 4.
La sobreprotección de su madre provocó que Sara se sintiera identificada con todo lo opuesto a lo que se le impuso; generó un anhelo por la libertad absoluta y la independencia, el conocer otros lugares y a otras personas por sí sola. Esto la llevó, por ejemplo, a escaparse de la casa de los Taylor para ir sola a Manhattan, a la casa de su abuela; aunque no pudo llevarse a cabo como lo esperaba ya que el sentimiento de culpa que le dio por saber que lo que hacía no era correcto la detuvo con un abundante llanto en la estación de subte. Aquí es donde se da por primera vez la experiencia de libertad para Sara, dejando de lado todas las advertencias y reproches establecidos por su madre, y yendo en busca de su propia realización como niña independiente. En éste momento de la historia es donde aparece otro personaje fundamental en la vida de Sara, Miss Lunatic. Era la representación personificada de la libertad. Le enseñó a Sara que significaba realmente ser libre, que no hay que temerle a la libertad, que cada uno es “soberano artífice de sí mismo”, que no se le puede poner precio a la libertad, y que ella tenía los ojos limpios y capaces de ver más allá, lo que otros no ven.

Mediante ésta última experiencia Sara logró alcanzar la libertad que anhelaba y pudo realizarse como niña, o “mujer”, desprendiéndose definitivamente de las imposiciones de su madre y tomando como referencia para su propia personalidad y forma de vida dos mujeres dignas de admiración; Rebeca Little y Miss Lunatic.


1 “Caperucita en Manhattan” pág. 39.
2 “Los aspectos psicológicos del arquetipo de la madre” de Carl G. Jung. pág. 84.
3 “Caperucita en Manhattan” pág. 74.
4 “Caperucita en Manhattan” pág. 39.

Camila Nicoletti

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"Crítica al ensayo de Camila Nicoletti" por Macarena García

Mensaje  macarenagarcia el Jue Jun 14, 2012 9:43 pm

Muy buena introducción. Aunque el ensayo está bien estructurado, y es rico en vinculación, comparación, observación y analisis; creo que carece de opinión del autor y de una conclusión que redondee la idea. Creo que entre numeraciones se deben usar conectores para pasar de una idea a la otra.

macarenagarcia

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