Resumen "Ojos de Perro Azul" Facundo Castro, 2º Mercantil, Maria Ana Mogas

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Resumen "Ojos de Perro Azul" Facundo Castro, 2º Mercantil, Maria Ana Mogas

Mensaje  Castro Facundo el Miér Sep 07, 2011 8:58 pm

NABO, EL NEGRO QUE HIZO ESPERAR A LOS ÁNGELES

Recursos de estilo:

Anáfora: “Todavía le ardía en la nariz el olor a hierba húmeda. Todavía permanecía la oscuridad delante de sus ojos rodeándolos.” (Página 154).
Sinestesia: “La voz oscura y pacifica del hombre que se golpeaba las rodillas, diciendo: te estamos esperando Nabo.” (Página 154).
Poliptoton: “Nabo se quedó, pero siguió cantando como si lo hubiéramos aceptado para que cantara, y eso de cepillar los caballos no fuera sino una distracción que hacía mas liviano el trabajo.” (Página 154).

Nabo era un hombre que trabajaba en un establo, en el cual cepillaba a los caballos. Todos los sábados iba a la plaza para ver a un negro, que estaba en una banda y tocaba el saxófono, pero el negro no lo veía. Nabo les cantaba a los caballos todos los días para distraerlos mientras los cepillaba y también le cantaba a la niña muda de la sala. Nabo le daba cuerda todos los días a la ortofónica de la niña muda. Luego de un tiempo la niña comenzó a darle cuerda sola. Fue pateado por un caballo por querer peinarle la cola. Desde ese día quedo atolondrado para toda la vida, desde ese día lo habían encerrado en una habitación y desde ese día la niña no había vuelto a mover la ortofónica. Luego de quince años fue a ver a Nabo un hombre para decirle que se uniera a un coro, pero Nabo dijo que hasta que no encuentre el peine con el que le peino la cola a caballo que lo patio no iba a ir. Luego de un tiempo Nabo salió de aquella habitación en la que permanecía y la niña muda cuando lo vio gritó desde la sala la única palabra que aprendió a decir en toda su vida: “¡Nabo! ¡Nabo!”.

LA TERCERA RESIGNACIÓN

Recursos de estilo:

Sinestesia: “Aquel ruido frío, cortante, vertical, que ya tanto conocía pero que ahora se le presentaba agudo y doloroso, como si de un día a otro se hubiera desacostumbrado a él”. (Página 9).
Significa que no era un ruido agradable sino molesto era el ruido que sentía el niño enfermo.
Antitesis: “… o por sus ojos que se desorbitaban a su paso y se quedarían ciegos mirando la huida del ruido desde el fondo de su desgarrada oscuridad”. (Página 10).
Hipérbaton: “Estaba pesado y duro aquel ruido”. (Página11).
Anáfora: “Cuando se sumergiría en el delirio. Cuando leía la historia de los faraones embalsamados”. (Página 12).
Metáfora: “Su vientre duro como una corteza de nogal”. (Página 15).

Trata de un muchacho que toda su vida estuvo muerto pero a la vez estuvo vivo, desde los ocho año hasta los dieciocho y luego hasta lo veinticinco. Tenía la enfermada de la muerte. Vivía con su madre y su padre. Permanecía solo en una habitación siempre dentro acostado en su ataúd. Su madre lo quería mucho. Cada vez crecía más, hasta los veinticinco años que no creció más. Trataba de mover partes de su cuerpo pero esta no le respondía. Los ratones lo estaban comiendo vivo y el no podía hacer nada al respecto, vivía con un “olor” horrible. Le daba vergüenza de si mismo cuando sus familiares iban a su casa. Ya estaba tan resignado a la muerte que capaz moriría de resignación.


TUBAL-CAÍN FORJA UNA ESTRELLA

Recursos de estilo:

Personificación: “…, soportando la racha de granizo que le cortaba los párpados mientras su cerebro construía las imágenes…”. (Página 41).
Sinestesia: “…, esas imágenes voluptuosas, amargas que poblaron su mundo”. (Página 41).
Anáfora: “Trató de apostrarse tras el baluarte de su infancia. Trató de levantar entre su pasado y una trinchera de lirios”. (Página 42).
Hipérbaton: “Ahora ese mundo había venido a él”. (Página 42).
Poliptoton: “¿No estas viendo que el pobrecito está triste porque se le están quebrando los ojos azules?”. (Página 44).

Trata de un hombre que toda su vida fue perseguido por “el otro”. “El otro” le parecía familiar pero no lo reconocía. Él era muy parecido a su padre. Pensaba que alguien lo llamaba pero no sabía quien era aquella persona que lo intrigaba tanto. Todo el tiempo pensaba en la muerte.

LA OTRA COSTILLA DE LA MUERTE

Recursos de estilo:
Antitesis: “… la vértebra definitiva en el drama mental de su día y de su noche?”.(Página 59).
Sinestesia: “por la ventana entreabierta volvió a entrar el olor confundido ya con otro olor a tierra húmeda…” (Pagina 59).
Metáfora: “… pero se imaginó aquella gota formada por una agua fresca buena y amiga,…” (Página 65)

Trata de un hombre que tenía un hermano en el que siempre pensaba. Era su hermano gemelo y los dos eran muy unidos. Su hermano se había muerto por un tumor. Cuenta como este hombre vivió la muerte de su hermano. Siempre acompañaba a su hermano a ver a los doctores. El hombre se sentía cerca de su hermano, a pesar de que se había muerto. Lo veía en sus sueños y también pensaba que su gemelo estaba al borde de su cama. Se resignó por la muerte de su hermano.

DIÁLOGO DEL ESPEJO

Recursos de estilo:

Sinestesia: “Pero el sol regocijado que clarificaba el jardín le desvió la atención hacia otra vida más ordinaria, más terrenal y acaso menos verdadera que su tremenda existencia interior”. (Página 69).
Antítesis: “…, transfigurado en un gesto, que era simultáneo, una seriedad sonriente y burlona, asomada al otro cristal húmedo que había dejado la condensación del vapor”. (Página 72).
Metáfora: “El ruido de la glándula entre la salsa le reventó en el oído, con un recuerdo de lluvia martillante, que era, en efecto, el mismo de la madrugada reciente”. (Página 75).

Su hermano falleció y cuando se miró al espejo a la mañana vio reflejado en el espejo a un hombre igual a su hermano, era él ya que eran hermanos gemelos. Se miraba al espejo para verse como realmente era. A la vez sabía que tenía que apurarse sino sería expulsado del trabajo. Todo el tiempo se comparaba con su hermano frente al espejo. Un rostro igual al suyo lo contemplaba con unos ojos grandes.

AMARGURA PARA TRES SONÁMBULOS

Recursos de estilo:

Sinestesia: “Entonces sonrió volvió a mirarnos y se quedo después sonriendo con esa sonrisa fría y quieta que tenía durante las noches cuando transitaba despierta por la casa”. (Página 83).
Anáfora: “Dijo que no sabrá como llego hasta el patio. Dijo que había sentido mucho calor,…” (Página 83).

Trata de una niña extraña que vivía con tres personas. Ella decía que no iba a sonreír pero lo hacia igual, decía que no volvería a deambular por la casa pero no lo cumplía. Un día apareció tirada en el pasto boca abajo comiendo el barro, pensaban que se había caído de la ventana de su habitación y que se había muerto pero luego les dijo que estaba en el patio porque sintió mucho calor. Siempre usaba una trenza a medio tejer. Siempre estaba sola. Finalmente sus dueños se dieron cuenta que dentro de ella había nacido una niña nueva, diferente a la que había sido.

DE CÓMO NATANAEL HACE UNA VISITA

Recursos de estilo:

Sinestesia: “Y caminaron por la calle sombría, bajo los árboles tristes que habían empezado a envejecer en la espera de una estación retardada.” (Página 92).

Trata de un hombre llamado Natanael que un día cuando se lustro los zapatos se encontró con un lustrador algo raro para él. Cuando el lustrador terminó de lustrarle las botas Natanael fue caminando por la calle sin rumbo. Luego vio a una mujer que le pareció bella y entró por la puerta a la sala donde ella se encontraba. Lo primero que le dijo era que quería casarse con ella, pero ella lo rechazó. Luego la mujer le dijo que si no se iba, iba a llamar a Clotilde. Él le contó la historia sobre él y el lustrador. Ella no lo quiso comprender y él le dijo que capaz Clotilde si lo iba a comprender. Ya no quería casarse con ella sino con Clotilde.

OJOS DE PERRO AZUL

Recursos de estilo:

Metáfora: “La pared lisa era como otro espejo ciego, donde yo no la veía a ella- sentada a mis espaldas-, pero imaginando la donde estaría si en lugar de la pared hubiera sido puesto un espejo.” (Pagina 104).
Personificación: “…, con la llama lamiéndole la larga piel de cobre.” (Página 105).

Trata de un hombre que se encontraba con una mujer en una habitación en la casa de la mujer. Ambos estaban sentados, y tenían frió. La mujer le dijo que quería saber quién era el hombre que le decía en los sueños la frase: “ojos de perro azul”, pero nunca lo consiguió. Siempre escribía por todos lados, en los hoteles, en los restaurantes, en las paredes la frase: “ojos de perro azul”. El hombre nunca recordaba lo que había soñado, entonces tampoco pudo recordar si era él el hombre que siempre le decía: “ojos de perro azul”.

LA MUJER QUE LLEGABA A LAS SEIS

Recursos de estilo:

Sinestesia: “José la echó entonces una mirada tibia y complaciente” (Página 126).
José le echó una mirada agradable, porque la quería mucho, la trataba muy bien a la mujer.

Trata de una mujer que siempre llegaba a las seis al restaurante de José. Siempre llegaba al restaurante con un hambre tremendo y José le preparaba lo mejor que tenía (la mayoría de las veces gratis), pero esta vez llegó a las seis menos cuarto y no tenía hambre. Él la quería mucho y siempre decía la verdad y le dijo que siempre le prepararía lo mejor que tenía solo para ella y que mataría a todo hombre que esta con ella. Ella también lo quería pero no lo demostraba, le gustaba burlarse de él.

EVA ESTA DENTRO DE SU GATO

Recursos de estilo:

Sinestesia: “Aquella amarga belleza que llegó a dolerle físicamente como un tumor o como un cáncer”. (Página 23).
Metáfora: “Eran esos insectos los mismos que pintaban ese gesto amargo, esa tristeza inconsolable en el rostro de sus antepasados”. (Página 24).
Personificación: “…, con los dientes, huyéndole al frío que le mordía la espalda;…”. (Página 27).

Trata de una mujer llamada Eva. Ella y sus antepasados sufrieron mucho por lo bellos que habían sido. No quería ser bella por lo que sufría, preferiría ser fea y que los hombres no la miren. Estaba muy enojada con sus antepasados. Contenía en su cuerpo unos insectos que la hacían parecer más bella todavía.

LA NOCHE DE LOS ALCARAVANES

Recursos de estilo:

Personificación: “En el corredor, al pasar, oímos la música cercana, grande contra nosotros.” (Página 133).
Anáfora: “Sentimos el olor a mujeres tristes, sentadas y esperando. Sentimos el olor prolongado vació del corredor delante de nosotros.,…” (Página 133).

Trata de tres hombres a los que los alcaravanes les sacaron los ojos. Ellos se encontraban encerrados en un lugar y siempre caminaban de aquí para allá con las manos juntas cuidándose el uno al otro. Ésta noticia apareció en todos lo periódicos. Aparece un niño que los reconoció porque lo alcaravanes les sacaron los ojos y que les iba a ayudar, pero a la vez el niño tenía miedo de que lo apedrearan. Por eso los tres hombres nunca pudieron salir de ese lugar.

ALGUIEN DESORDENA ESTAS ROSAS

Recursos de estilo:

Sinestesia: “La mañana estaba entristecida por este invierno taciturno y sobrecogedor que me ha puesto a recordar la colina donde la gente del pueblo abandona sus muertos.” (Página 143).
Antitesis: “…, a pesar de que permanecieron secándose durante veinte años junto al fogón apagado.” (Pagina 145).

Trata de una mujer que hacía rosas y luego se las llevaba a sus santos pero además de eso también las vendía. Se las llevaba a un muerto al altar para dedicárselas. Éste muerto siempre las veía y las desordenaba pero ella siempre pensaba que era el viento. Ella iba a la casa de aquel muerto y siempre les rezaba a sus santos. Desde aquel momento en el que el muerto se murió iba todos los domingos al altar del muerto y le colocaba la rosas.

UN HOMBRE VIENE BAJO LA LLUVIA

Recursos de estilo:

Sinestesia: “…, y la calle triste y desierta.” (Página 167).

Trata de una mujer que una noche de tormenta la fue a visitar a su casa un hombre. La mujer mandó a la otra mujer que trabajaba en su casa, que le fuera a abrir la puerta al hombre. Cuando entró, éste se sacó las botas y la otra mujer le dio una botella a medio empezar y un vaso mientras que la dueña de la casa lo miraba. El hombre bebió toda la botella. Cuando la dueña de la casa le preguntó a la otra mujer si quedaba algo más en el armario, para beber, la mujer le dijo que no, que esa había sido la última botella que quedaba. Luego temiendo que el hombre las hubiera escuchado miraron de nuevo hacia la mesa pero no vieron ni al hombre ni a la mesa sino que solo vieron a la oscuridad.

MONÓLOGO DE ISABEL VIENDO LLOVER EN MACONDO

Recursos de estilo:

Anáfora: “Vi las paredes lavadas, las junturas de la madera ensanchadas por el agua. Vi el jardincillo, vacío por primera vez, y el jazminero contra el muro, fiel al recuerdo de mi madre”. (Página 175).
Metáfora: “Al atardecer del martes el agua apretaba y dolía como una mortaja en el corazón”. (Página 176).

Isabel vivía con su esposo Martín, con su padre y su madrastra. Siempre se acordaba y recordaba a su madre. Estaba embarazada. Toda la semana estuvo lloviendo y ella estaba triste. La casa se había inundado por la enorme tormenta. En todos esos días de lluvia pasaron cosas terribles, había muerto una vaca, una mujer había sido encontrada flotando en el patio de su casa. Isabel estaba aterrorizada, estaba poseída por el espanto y el diluvio. Ella era la única de la familia que la había pasado tan mal en esos días terribles, en Macondo. Se había desesperado por todo lo que había pasado.

El recurso que mas abundan son las metáforas







Castro Facundo

Mensajes: 2
Fecha de inscripción: 07/09/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.